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La divulgación
de la medicina, como la de cualquier
disciplina, está sometida a dos tipos de
riesgos: el de la excesiva tecnificación, que
la hace incomprensible para el ciudadano
medio, y el de la excesiva vulgarización que
la hace quedar como insuficiente y
superficial. Además, en el caso de la
medicina, hay que tener en cuenta algunos
factores más. Es conveniente divulgar pero
siempre intentando no crear ni angustias
innecesarias ni expectativas irreales.
Informar sin confundir. Tratar de dar mensajes
de educación sanitaria tratando de facilitar
el cumplimiento de las pautas prescritas por
el médico sin pretender interferirlas.
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En la presente guía hemos intentado
sortear todos estos peligros y mantener ese
delicado equilibrio entre lo comprensible y lo
riguroso. Al escoger los temas lo hemos hecho
desde la perspectiva del paciente. Por ese
motivo las entradas, los títulos de los
diferentes capítulos, son un tanto heterogéneas,
a veces por el síntoma (p. ej.
"el mareo"), otras veces por
la enfermedad ("la gripe") y en
otras por lo que en realidad es un signo clínico
("hinchazón de las piernas") o un
dato de las exploraciones complementarias
("el ácido úrico"). Se ha hecho así
escogiendo el aspecto más llamativo, más
claro o atractivo de cada tema.
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El resultado es una lista de temas que
pensamos ir ampliando progresivamente, a la
vez que vamos actualizando los capítulos ya
incluidos. Esperamos que sea de interés y
naturalmente estamos abiertos a sugerencias
que pueden canalizarse a través de nuestro
correo electrónico, teléfono o correo
convencional.
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