Acido urico

1. Introducción

2. Niveles considerados normales

3. Consecuencias I

4. Consecuencias II

5. Tratamiento I

6. Tratamiento II

7. Productos que provocan su aumento

8. ¿Relación con ciertas enfermedades coronarias?

 

1.  ¿Qué es el ácido úrico?

El acido urico es una sustancia que circula por la sangre, de absolutamente todas las personas, que aparece como producto de la metabolización, de la degradación de las proteínas.  Por tanto es normal tener ácido úrico. Las preocupaciones sobrevienen cuando este Acido urico sobrepasa unos límites, cuando está más elevado de lo normal.

2.  ¿Y cuál es ese valor normal por debajo del cual no hay que preocuparse?

Esta es una pregunta que no es tan fácil de responder como parece. Si lo normal es lo que tiene la mayor parte de la gente, los valores normales se sitúan por debajo de 8 miligramos por cien mililitros de sangre en los varones y 7 en las mujeres.  Lo que ocurre es que por encima de 6 ya pueden presentarse algunas de las complicaciones que se asocian al ácido úrico y por otro lado, personas con niveles de ácido úrico por encima de 7 y 8 están asintomáticos toda su vida.  Como en tantas ocasiones, también aquí están reñidas la medicina y las matemáticas.

3.  Y para ir centrando el tema, ¿por qué no concretamos cuáles son esas complicaciones que se relacionan con el ácido úrico?

Hay tres enfermedades que pueden aparecer en una persona que tenga el ácido úrico alto.  Una, quizá la más conocida, es la gota, la artritis gotosa.  Otra es la litiasis renal, la formación de piedras en el riñón que, como ya decimos también en otra parte de la guía, pueden ser de ácido úrico.  Por último las personas con hiperuricemia, o sea, con niveles elevados de ácido úrico, pueden padecer un cuadro más grave que los anteriores que es una insuficiencia renal.

4. ¿Parece entonces tener el ácido úrico alto  es algo francamente preocupante ¿no?

Pues no.  La verdad es que el riesgo de padecer una enfermedad de este tipo en un paciente sano, en el que se detecta en un análisis de rutina unos niveles de ácido úrico por encima de lo normal, es muy bajo.

Hay un estudio realizado en la ciudad americana de Framingham que es uno de los más importantes estudios epidemiológicos que se han realizado.  Este estudio es un estudio prospectivo, es decir, en él los investigadores tomaron muchos datos de un grupo importante de personas de esa ciudad y registraron lo que fue ocurriendo con esas personas a lo largo de los años.  Pues bien, en lo que se refiere al ácido úrico, se vio que, de aquellas personas que tenían al principio del estudio un ácido úrico mayor de 7 mg% sufrieron, a lo largo de doce años de seguimiento, un ataque de gota sólo el 2 %. Este porcentaje se elevó al 25 % cuando se observó a pacientes con niveles de ácido úrico comprendidos entre 8 y 9 mg.

Hemos hablado también de piedras en el riñón producidas por el ácido úrico.  Este riesgo es igualmente muy bajo y además pueden aparecer piedras de ácido úrico en personas que tienen el ácido úrico normal en la sangre.

Todavía mucho más rara es la aparición de una insuficiencia renal en un paciente como consecuencia del exceso de ácido úrico. Además no ha quedado demostrado que disminuir el ácido úrico pueda retrasar la aparición de insuficiencia renal

Todos estos datos, unidos al hecho de que tanto la gota como la litiasis renal son enfermedades benignas y fácilmente tratables, han llevado a la comunidad médica a la conclusión bastante aceptada de que no se debe tratar a ningún enfermo por el sólo hecho de tener el ácido úrico alto, a no ser que el exceso sea realmente muy importante.

5.  ¿No deben tratarse entonces los enfermos de hiperuricemia? ¿No merece tratamiento el ácido úríco?

Es muy importante que los enfermos que han tenido un ataque de gota alguna vez en su vida, mantengan un nivel de ácido úrico por debajo de 6 mg %, para que estos ataques no se repitan.  Es igualmente importante que un paciente que haya sufrido una litiasis renal por una piedra de ácido úrico, mantenga una concentración de ácido úrico en la orina por debajo de unos niveles determinados, Pero un ácido úrico elevado en un análisis de rutina de un paciente por lo demás sano no debe ser tratado.  Lo que sí se puede hacer es investigar sobre si esa elevación es debido a unos excesos dietéticos que sí deben ser corregidos pero a la luz de las últimas investigaciones, los portadores asintomáticos de una hiperuricemia, o sea de un exceso de ácido úrico en la sangre, no deben recibir tratamiento alguno.  Baste pensar que pueden pasar treinta años hasta que una persona con el ácido úrico elevado desarrolle una crisis de gota, si es que la desarrolla.

6. ¿Hay alguna excepción a esta norma de no tratar la hiperuricemia?

Sí, el exceso de ácido úrico en la sangre debe tratarse si excede los 11 mg ya que entonces sí es apreciable el riesgo de padecer gota o piedras en el riñón.

7. ¿Y cómo saber si uno está tomando un exceso de productos que hagan subir el ácido úrico?

Ya hemos dicho que el ácido úrico es un producto de la degradación de las proteínas, por tanto los alimentos con altas concentraciones de las mismas son los que van a producir elevaciones significativas en el ácido úrico si se abusa de ellos.  Por ejemplo, las vísceras, el hígado, el corazón, los riñones, etc.; la carne de caza, del tipo que sea; mariscos, anchoas, sardinas y dos factores más inespecíficos, pero más importantes que los alimentos mencionados, el alcohol y la obesidad.  Muchos investigadores opinan que sólo reduciendo el consumo de alcohol y alcanzando el normopeso  pueden controlar los niveles de ácido úrico de muchos gotosos.

8.  ¿Y el exceso de ácido úrico no constituye un riesgo de enfermedades coronarias, como por ejemplo el colesterol?

Eso es lo que se creyó durante un tiempo y todavía ahora se sigue discutiendo   Efectivamente se veía que las personas con un ácido úrico elevado sufrían mayor proporción de enfermedades coronarias que el resto de la población.  Sin embargo, posteriormente, se ha podido comprobar que esa asociación entre ácido úrico y enfermedad coronaria era una asociación indirecta a través de otros factores.  El exceso de ácido úrico suele presentarse en personas obesas, y la obesidad sí que constituye un factor de riesgo coronarlo.  El ácido úrico suele presentarse en personas con hipertensión arterial y desde luego es bien conocido el papel de la hipertensión en la aparición de enfermedades coronarias.  Por si fuera poco, el colesterol también suele estar elevado en estos enfermos por lo que sí que existe esta asociación, pero no por culpa del ácido úrico, sino por esos otros factores de riesgo que suelen acompañarle. Sin embargo como decíamos al principio del párrafo la discusión sigue y una revisión de estudios publicada en 2009 vuelve a argumentar que sí existe una sociación indpendiente entre ácido úrico y enfemedad cardiovascular. La ciencia tiene la obligación de dudar y replantarse siempre los temas para tratar de seguir acercándose a la verdad. Como vemos algunas cuestiones se resisten a quedar definitivamente aclaradas.

Bibliografia

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Disponible en internet;
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2745789/?tool=pubmed